¿Y si el éxito de una startup dependiera más de las habilidades sociales que del código?
El mayor riesgo de fracaso en una startup no es el producto, sino las personas!
Imagina una idea brillante para revolucionar la salud con tecnología. Ahora imagina que fracasa. Lo más probable es que pienses que la tecnología no funcionó o que el mercado no estaba listo. Pero, ¿y si te equivocas?
Muchas startups no mueren por un mal producto, sino por un equipo fundador que se rompe, que no sabe ejecutar o no sabe adaptarse. Este es el punto ciego que casi todos ignoran, según Esther Wojcicki.
Su argumento es simple y directo: el factor más importante para que una startup triunfe no es la genialidad técnica, sino la capacidad de sus fundadores para colaborar.
“Siento decir que muchos de estos fundadores no tienen habilidades socioemocionales”, afirma Wojcicki. “Y no es su culpa, es más bien un fallo del sistema. Pero nosotros intentamos ayudarles a desarrollar esas habilidades que son clave. Cómo trabajar juntos es lo fundamental. Si miras a tu alrededor y ves todas las empresas que han fracasado, la razón principal es que los fundadores empezaron a pelearse entre ellos”.
Una incubadora que invierte en personas, no solo en ideas
Aquí es donde Treehub cambia las reglas del juego. Este programa de residencia, lanzado por The AI Health Fund, se enfoca en construir startups de inteligencia artificial en salud desde su etapa más temprana. Tan temprana, que a menudo ni siquiera existe una empresa formalmente.
La idea nació de una experiencia personal de su fundadora, Mary Minno, una inversora y ex ejecutiva de Google. Tras vivir de cerca los desafíos del sistema de salud por la enfermedad de un familiar, vio una necesidad urgente de innovación para apoyar tanto a pacientes como a médicos.
Para lanzar el programa en Los Altos, California, se asoció con Esther Wojcicki, madre de la cofundadora de 23andMe, Anne Wojcicki, la antropóloga Janet y la fallecida ex CEO de YouTube, Susan. Su objetivo es cerrar la brecha entre la investigación académica y las empresas viables, proporcionando financiación, mentoría e infraestructura desde el primer día.
El enfoque es tan prematuro que redefine lo que entendemos por una incubadora.
“A más de la mitad de las empresas de nuestro portafolio, les presentamos a los abogados que les ayudan a constituirse. Así que cuando digo que estamos en una etapa temprana, es extremadamente temprana”, señala Minno.
De la idea al negocio, paso a paso
Treehub ayuda a los fundadores con los cimientos de una empresa. Minno lo explica así: “Ayudamos en todo, desde las cosas del día cero, como encontrar a los cofundadores adecuados y realizar todos los trámites legales, hasta lo que llamamos la graduación”.
Esa "graduación" es diferente para cada startup. Algunas buscan una gran ronda de financiación inicial, otras quieren unirse a una aceleradora más grande y algunas aspiran a desplegar su tecnología en un sistema hospitalario.
El programa ya cuenta con 12 empresas en su portafolio. Su foco está en tres áreas clave:
- Resultados de precisión: Tecnologías que personalizan el tratamiento y el diagnóstico, un campo que explora innovaciones como la detección temprana de enfermedades.
- Eficiencia en el cuidado: Herramientas que optimizan el trabajo de los profesionales de la salud, como aplicaciones que ayudan a los pacientes a implementar consejos médicos.
- Ciencia novedosa: Investigaciones punteras que pueden convertirse en soluciones prácticas, incluyendo nuevos enfoques en biotecnología para personalizar medicamentos.
Entre sus primeras apuestas se encuentran Clair Health, que desarrolla un sistema no invasivo para el seguimiento hormonal femenino, y una startup de interfaz cerebro-ordenador liderada por Will Biederman, cofundador de Forest Neurotech.
Un modelo diferente de éxito
Al invertir tan pronto y centrarse en las personas, Treehub se distingue de las aceleradoras tradicionales. Minno lo ve más como un "venture studio", un taller donde se involucran directamente para mejorar la trayectoria de la startup desde el principio.
Este enfoque también permite una definición más flexible del éxito. A diferencia de los grandes fondos de capital riesgo que necesitan unicornios (empresas valoradas en mil millones de dólares), Treehub se siente cómodo apoyando a empresas que se convierten en negocios sostenibles con salidas más modestas.
Esta nueva perspectiva ha atraído el apoyo de figuras de Silicon Valley como el multimillonario Tim Draper de Draper Fisher Jurvetson y Anne Wojcicki, quienes participan en la búsqueda y mentoría de los fundadores.
La próxima vez que escuches sobre una idea revolucionaria, no te preguntes solo si la tecnología es viable. Pregúntate si el equipo que la impulsa tiene lo que hace falta para sobrevivir al viaje.