El futuro de internet no está en el espacio, sino en el mar: la startup que construye centros de datos flotantes
El mercado no perdona: la caída de un gigante, la IA en la cuerda floja y centros de datos en el mar
¿Y si te dijeran que la próxima gran empresa tecnológica es, en realidad, un banco de toda la vida? Esa es la pregunta que está costando miles de millones de dólares a SoFi, que pasó de ser la niña mimada del mundo fintech a enfrentarse a un duro baño de realidad en Wall Street.
Su director, Anthony Noto, aplicó una receta clásica de la banca: vender más servicios financieros a más clientes para convertirse en el centro de sus vidas. Y los resultados fueron espectaculares. En 2018, SoFi tenía 650.000 clientes y una valoración de 4.000 millones de dólares, y para finales de 2025 creció a 13,7 millones de clientes y una valoración de casi 40.000 millones de dólares.
Pero en los últimos meses, los inversores han empezado a mirar más allá de las cifras. Desde noviembre de 2025, las acciones de SoFi han caído casi un 50%. De repente, el mercado se dio cuenta de que se estaba valorando a SoFi como una empresa tecnológica de crecimiento explosivo, mientras que su negocio se parece mucho más al de un banco tradicional como JPMorgan Chase, que cotiza a una fracción de esa valoración.
La cosa se puso más seria cuando un vendedor en corto, Muddy Waters, publicó un informe acusando a la empresa de "ingeniería financiera" para inflar sus resultados, algo que la compañía niega. Hoy, el consenso de los analistas es un tibio "mantener". Dicho de otra forma, la han mandado al rincón de pensar. "Los inversores están empezando a darse cuenta de que SoFi es, en realidad, un negocio de préstamos", dice Tim Switzer, analista de KBW.
Mientras unos caen, otros tocan el cielo
Pero el mercado tiene dos caras. Mientras algunas estrellas se apagan, otras brillan con una fuerza sin precedentes. Tras la reciente salida a bolsa de SpaceX, la fortuna de Elon Musk alcanzó la cifra récord de 1,3 billones de dólares. Las acciones de SpaceX se dispararon un 20% en su primer día completo de cotización.
Para que te hagas una idea, la fortuna de Musk es más de cuatro veces superior a la de la siguiente persona más rica del mundo, el cofundador de Google, Larry Page. Con un billón de dólares se podría modernizar toda la red de autopistas de Estados Unidos o pagar cuatro años de matrícula a todos los universitarios del país.
La IA: entre la promesa y la precaución
Ni siquiera en el mundo de la inteligencia artificial el éxito está garantizado. Apenas unos días después de lanzar su avanzado modelo Fable 5, la empresa Anthropic tuvo que anunciar que lo desactivaría. ¿La razón? Una directiva del gobierno de Estados Unidos que citaba preocupaciones de seguridad nacional.
Paul Smith, director comercial de Anthropic, reconoció poco antes de la directiva que siempre hay "compensaciones" al lanzar una herramienta tan potente. Es un recordatorio de que la tecnología no avanza en el vacío.
Otros gigantes, sin embargo, pisan el acelerador. Un analista de Morgan Stanley estima que Meta podría ganar más de 10.000 millones de dólares al año con su nuevo paquete de funciones de IA. La compañía acaba de lanzar el "Modo IA" en el buscador de Facebook, que ofrecerá respuestas basadas en el contenido de los usuarios en Grupos y Reels, junto con nuevas herramientas de edición de fotos y vídeos asistidas por IA.
Innovando en infraestructuras: del espacio al fondo del mar
Más allá del software, la innovación también está buscando soluciones para los enormes desafíos de infraestructura. Mientras SpaceX planea poner centros de datos en el espacio, una startup de Portland, Oregón, tiene una idea diferente y, quizás, más barata: el mar.
Panthalassa, una startup respaldada por Peter Thiel, está desarrollando centros de datos flotantes que generan su propia electricidad. Esperan tener unidades comerciales operativas en 2027, aprovechando el océano como una fuente masiva y sin explotar de energía y refrigeración.
"Lo que estamos haciendo es una auténtica locura", admite Garth Sheldon-Coulson, CEO y cofundador.