La IA Divide A Los Mercados Emergentes: ¿Tu Inversión Está Del Lado Correcto?
¿La fiesta de los mercados emergentes ha terminado? No!, se ha dividido en dos
Si miraste los números de 2025, pensarías que los mercados emergentes fueron una fiesta imparable. De hecho, según M&G Investments, los mercados emergentes en 2025 registraron su mejor rentabilidad anual desde 2017. El índice MSCI Emerging Markets cerró con una subida espectacular del 34%. Su subíndice asiático, un 33% arriba. El sudamericano, un increíble 56%. Un éxito rotundo.
Pero, detrás de esa cifra general se esconden dos historias completamente diferentes? ¿Y si el motor que impulsó a Asia no tiene nada que ver con el que empujó a Sudamérica?
La realidad es que el bloque de los "emergentes" se está partiendo en dos. Y entenderlo es clave para saber qué esperar.
Dos mundos, una misma etiqueta
Aquí está la clave: el índice asiático está cargado de tecnología y finanzas. El latinoamericano, en cambio, depende mucho más del sector financiero, la minería y la energía. Son dos mundos distintos operando bajo la misma etiqueta.
Asia: el motor de la innovación
La gran diferencia es la exposición a los temas que están definiendo el futuro: inteligencia artificial, semiconductores y nuevas tecnologías.
No es una opinión, son números. Las cifras de ventas de semiconductores más recientes muestran que la región de Asia-Pacífico ha crecido más rápido que Estados Unidos, convirtiéndose en el mayor contribuyente mundial. China sigue siendo un competidor directo y líder en IA, además de reforzar su dominio en robótica.
Este enfoque tecnológico ya está dando frutos. JPMorgan ha calificado a India con 'sobreponderar' y la considera uno de sus principales mercados emergentes preferidos, citando el crecimiento más fuerte entre los mercados emergentes, aunque la cifra específica de crecimiento del PIB del 7.8% no se verifica en sus análisis consultados. Para entender cómo se ve esta estrategia en la práctica, nuestra cobertura sobre el enfoque de India en inteligencia artificial muestra cómo el país está construyendo un pilar de crecimiento que lo diferencia de otros mercados.
Esto se refleja en las previsiones. Para 2026, se proyecta un crecimiento de beneficios del 58% para las empresas del KOSPI (Corea del Sur) y del 21% para las del índice de Taiwán. Cifras que dejan muy atrás a lo que se espera para los países del G7.
En contraste, mercados como Brasil y México no ofrecen perspectivas similares. Para complicar las cosas, las economías emergentes que dependen de la energía podrían ver cómo su situación se deteriora por la presión a la baja sobre los precios del petróleo.
El viento de cola que lo levantó todo en 2025
Entonces, ¿qué fue lo que impulsó a todos los mercados emergentes el año pasado? Hubo una "tormenta perfecta" de factores positivos que beneficiaron a casi todos por igual, independientemente de su motor interno.
Normalmente, cuatro elementos explican la dinámica de estos mercados, y en 2025 todos jugaron a favor:
- Un dólar a la baja. Cuando el dólar se debilita, la deuda en dólares de estos países es más fácil de pagar y sus exportaciones se vuelven más atractivas.
- Caída de los tipos de interés de EE. UU. Gracias al apoyo de la Reserva Federal, los costes de financiación para las empresas bajaron en todo el mundo.
- Reducción en los precios de la energía. Un petróleo más barato significa menores costos operativos para muchas industrias, un alivio para la caja.
- Una economía global resiliente. A pesar de la incertidumbre, la economía mundial aguantó y mantuvo la demanda alta.
Estos factores, en conjunto, bajan los costes de las empresas y aumentan sus beneficios. Fue un empujón externo que levantó a todos los barcos, sin importar lo robustos que fueran.
Cuando el viento deja de soplar, necesitas tu propio motor
Y aquí viene lo interesante. Aunque los mercados emergentes tuvieron un fuerte comienzo de año —el índice MSCI Emerging Markets subió casi 11 % en los primeros meses de 2026, según HSBC, superando a los mercados estadounidenses—, los vientos de cola que soplaron en 2025 están perdiendo fuerza.
No se espera que el dólar apoye a los activos emergentes con la misma intensidad. Si bien algunos analistas como DPAM ven un debilitamiento progresivo del dólar que sigue siendo favorable, la consultora Mercer advierte que la perspectiva general es mixta, con riesgos arancelarios e incertidumbre comercial pesando más sobre algunas regiones. Se acabó el empujón externo generalizado. Y cuando eso ocurre, cada mercado tiene que depender de su propio motor.
Ahí es donde la división se vuelve crítica. Asia, con su motor de tecnología e innovación, tiene un combustible interno potente para seguir avanzando. Regiones como Latinoamérica, más dependientes de factores externos y materias primas, podrían encontrar el camino mucho más cuesta arriba.
Además, la región asiática se mantiene más alejada de las consideraciones geopolíticas que involucran a Estados Unidos, la Unión Europea y América Latina. Esta distancia ayuda a diversificar la exposición al riesgo dentro del universo de los mercados emergentes.
La próxima vez que escuches "los mercados emergentes están subiendo", no te quedes en la superficie. ¿qué motor está funcionando? ¿El de la innovación tecnológica o el de las materias primas? La respuesta a esa pregunta, como has visto, lo cambia todo.