IA Global: ONU Lanza Panel Independiente Contra la Politización de la Ciencia
La ONU crea un panel de expertos en IA mientras un debate en EE. UU. expone los riesgos de la politización de la ciencia
La periodista filipina y premio Nobel de la Paz, Maria Ressa, y el pionero canadiense de la inteligencia artificial, Yoshua Bengio, se encuentran entre los 40 expertos propuestos para integrar un nuevo panel de las Naciones Unidas sobre IA. El Secretario General de la ONU, António Guterres, presentó la lista de nombres para la consideración final de la Asamblea General, destacando la misión crucial del organismo en un campo que avanza rápidamente.
Una guía independiente para la era de la IA
En una rueda de prensa, Guterres explicó que el panel "será el primer organismo científico global y totalmente independiente dedicado a ayudar a cerrar la brecha de conocimiento sobre la IA y a evaluar los impactos reales de la IA en las economías y sociedades", incluyendo tanto sus avances, como exploramos en nuestra cobertura sobre la competencia entre chatbots, como sus limitaciones actuales. Subrayó que "todos los miembros actuarán a título personal, con independencia de cualquier gobierno, empresa o institución". La experiencia de sus integrantes abarca una variedad de campos, desde la gobernanza de datos hasta el desarrollo infantil. Según las Naciones Unidas, la lista de candidatos incluye 19 mujeres y 21 hombres de las cinco regiones de la ONU. Este grupo, que sigue el modelo de organismos internacionales que asesoran sobre crisis mundiales, fue establecido por la Asamblea General y se espera que publique su primer informe a tiempo para el Diálogo Global de la ONU sobre Gobernanza de la IA en julio.
En la conferencia de prensa oficial, compartida por el canal de las Naciones Unidas, el Secretario General António Guterres anuncia a los 40 nominados, incluyendo a Maria Ressa y Yoshua Bengio, y detalla la misión del Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial.

El desafío de la politización: Un caso de estudio en el poder judicial de EE. UU.
La creación de este panel de la ONU llega en un momento en que la provisión de asesoramiento científico objetivo a los responsables de la toma de decisiones enfrenta obstáculos significativos. Una reciente controversia en el sistema judicial federal de Estados Unidos sirve como un claro ejemplo de estos desafíos, destacando cómo la presión política puede influir en la orientación científica incluso en las instituciones más respetadas.
La exclusión del cambio climático de un manual judicial clave
La controversia se centra en la eliminación de un capítulo sobre el cambio climático de un borrador del Manual de Referencia sobre Evidencia Científica, un recurso muy influyente para los jueces federales estadounidenses. El manual, publicado por última vez en 2011 y supervisado por el Centro Judicial Federal (FJC), es fundamental para ayudar a los jueces a evaluar testimonios de expertos en áreas técnicas complejas.
Según informes, un capítulo titulado "Cambio climático y otras ciencias de la Tierra", encargado y completado por tres destacados científicos del clima y un jurista, fue excluido del borrador de la nueva edición. Esta decisión, no anunciada públicamente por el FJC, ha provocado la alarma entre científicos y académicos del derecho, quienes temen que la omisión deje a los jueces sin una guía crucial en un número creciente de litigios relacionados con el clima.
Preocupaciones sobre la integridad y la influencia política
El manual es una herramienta indispensable desde que el fallo del Tribunal Supremo en el caso Daubert v. Merrell Dow Pharmaceuticals de 1993 asignó a los jueces el papel de "guardianes" de la evidencia científica. Sin una guía actualizada sobre la ciencia del clima, los jueces podrían tener dificultades para distinguir la evidencia sólida de la pseudociencia.
Shira Scheindlin, exjueza federal, advirtió que la omisión permitiría que el "negacionismo" se infiltrara en las decisiones judiciales y dejaría a los jueces "improvisando". Críticos como Michael Gerrard, profesor de derecho ambiental en la Universidad de Columbia, han calificado la decisión como un acto de "autocensura", sugiriendo que el FJC pudo haber temido una reacción negativa por parte de jueces conservadores y políticos. El FJC, por su parte, ha ofrecido explicaciones vagas, citando un "juicio colectivo" y prometiendo materiales educativos alternativos sin un cronograma claro.
El contraste entre la iniciativa de la ONU y la controversia del FJC subraya una tensión fundamental en la gobernanza moderna: la necesidad de una orientación científica independiente frente a las presiones de la polarización política. Mientras el nuevo panel de la ONU sobre IA se prepara para abordar uno de los mayores desafíos tecnológicos de nuestro tiempo, la experiencia en el ámbito judicial estadounidense sirve como una advertencia sobre la fragilidad de la evidencia objetiva en arenas de alto riesgo. El éxito del panel de IA dependerá no solo de la experiencia de sus miembros, sino también de su capacidad para mantener una independencia que está cada vez más bajo asedio en otras áreas críticas de la ciencia y la política.